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El viticultor y bodeguero Abdón Segovia en una viña. :: El Norte

ENFERMEDADES DE LA VID

El viticultor y bodeguero Abdón Segovia afirma tener la solución para combatir la yesca

06/01/2015
ALICIA PÉREZ
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Es una de las enfermedades más antiguas de la vid. La yesca provoca el envejecimiento prematuro de la planta y, por lo general, es de evolución lenta. Al menos hasta el año 2013, cuando se detectó un repunte de esta enfermedad de la madera asociada a hongos en todas las comarcas vitivinícolas de Castilla y León y de forma especial en la provincia de Zamora y en la Denominación de Origen Toro. Fue entonces, tras el ataque a los viñedos más jóvenes, de entre 18 y 25 años, y de mayor vigor, y ante la ausencia de un producto autorizado como tratamiento tras la retirada del arsenito sódico, cuando Abdón Segovia, viticultor y bodeguero de la localidad zamorana de Morales de Toro, centró sus esfuerzos en los ensayos de campo en los que había venido trabajando en los últimos cinco años.



 
Ahora, después de realizar pruebas con diez productos diferentes en sus viñedos, asegura haber encontrado la solución para combatir la yesca a través del tratamiento con peróxido. No se trata de ningún milagro. Ni siquiera cree en ellos. Investigador infatigable del viñedo durante sus 67 años de vida, sostiene que la clave es ir directamente al problema, es decir, a matar el hongo que se encuentra en el interior de la cepa.

Así, el fundador de la empresa de servicios vitivinícolas Vocarraje aconseja a los agricultores tratar con peróxido, concretamente con el producto Huwa-San A50, las cepas infectadas durante la poda y quitar los brazos muertos. Además, regar a chorro las partes dañadas, con dosis de entre 15% y 20%, y repetir el tratamiento en primavera vía foliar, cuando las uvas estén de tamaño guisante.

«Yo recomendaría que se haga la utilización cuando se está podando y dar el producto a los cortes. A las cepas que están muy afectadas hay que ponerle una dosis al 20% o 25% y hay que echarlo a chorro para que pueda llegar a todas las partes de la planta. En las que no están afectadas se puede hacer como espolvoreo sobre la madera y sobre los cortes de la poda con el fin de que estén sanas cuando lleguen las esporas que pueden venir del aire o del contagio a través de las tijeras», explica uno de los mayores expertos en viticultura de Castilla y León sobre un tratamiento que defiende como medida curativa pero también preventiva.

Un desinfectante

En este sentido, Abdón Segovia apunta a que en primavera hay que repetir el tratamiento en aquellas plantas que empiecen a tener síntomas de yesca o de otros agentes que se aprovechan de ésta como la armilliaria, la eutipia o la eutipiosis, que provocan la conocida como muerte súbita (en tres o cuatro días) de la cepa.

El producto utilizado es un desinfectante de uso común que se utiliza en las bodegas para limpiar material como arquetas, depósitos de acero inoxidable o la madera de las barricas aunque también para la desinfección de agua, estanques, depósitos, tuberías, herramientas o para la limpieza en mataderos, entre otros usos. «Ha tenido una respuesta sorprendente», explica Abdón Segovia respecto al efecto del peróxido para erradicar la enfermedad, superior incluso, según sus palabras, al arsenito sódico, cuyo uso se prohibió en 2003 por ser un agente cancerígeno en su manejo y por afectar a la vida de la flora, la fauna y los acuíferos.

«Las plantas están totalmente verdes y no ha vuelto a haber ni un pequeño síntoma de yesca. Ha curado la madera que estaba acorchada como si fuera esponja y la ha clarificado y endurecido», afirma el viticultor y añade que, con tan solo abrir un pequeño hueco en la cepa, el producto penetra, sana y cura. Además, durante los ensayos en las viñas, ha comprobado también como se erradica el hongo del oídio, sin afectar a la planta absolutamente en nada, según sus explicaciones.

El estudio con peróxido fue realizado en parcelas diferentes de Morales de Toro y Villaester, en la provincia de Valladolid, con diferente clima y en varias épocas del año. Así, el bodeguero comprobó la eficacia del tratamiento tanto en el mes de octubre y noviembre con las llamadas nieblas meonas como en primavera y con tiempo seco. También utilizó diferente cantidad de producto, a dosis de entre el 10% y el 30%, y en todos los casos dio buen resultado, con un porcentaje de éxito que el experto sitúa por encima del 90%.

Otros tratamientos

No ocurrió así con el resto de tratamientos curativos con los que ha experimentado en las cepas enfermas para estudiar la evolución de las plantas, desde la plata coloidal, la sosa cáustica, el cloro, la lejía, el oxígeno, el nitrógeno o la cal, con diferentes efectos cada uno de ellos.

Ahora el viticultor quiere dar a conocer el éxito del peróxido en la lucha contra la yesca con el objetivo de que pueda servir de ejemplo a sus compañeros o, como él dice, echar una mano a sus colegas las viñas a las que tanto quiere. Y es que frente a la falta de alternativa al arsenito sódico, la solución «de risa» ofrecida por la Junta de Castilla y León con la elaboración de un estudio y el avance rápido de la enfermedad, Abdón Segovia se muestra seguro de que con este producto, que define como totalmente inocuo, fácil de utilizar y asequible, se puede atajar el problema en dos o tres años sin arrancar las cepas afectadas.